7 de diciembre de 2012

Todo lo que haga por ti se queda corto.


Cómo empezar contigo, cómo decirte todo lo que eres para mí una vez más. Han sido innumerables momentos contigo más los que nos quedan, y en éstos ha habido de todo, tanto risas como lloros, tanto buenos como malos momentos; y a pesar de todo aquí seguimos, y mentiría si digo que como el primer día, ya que cada día crece un poquito más esta amistad. Todavía recuerdo como si fuera ayer cuando te conocí, las payasadas que hacíamos sin ningún sentido, y la gente que pensara lo que quisiera, a nosotras nos daba igual. Y ahora es más de lo mismo, hemos cambiado vale, pero seguimos siendo esas dos niñas que no paran de hacer el tonto ni un segundo para hacer reír a la otra. 
Tengo que darte las gracias, sí, por absolutamente todo, porque siempre que ves que estoy mal ya lo sabes sin preguntarme, y haces todo lo posible por sacarme una sonrisa que perdure todo el día, me dices siempre la verdad por muy mal que vaya a sentarme, y estás ahí apoyándome y aguantándome el tiempo que haga falta aunque me queje por tonterías.
¿Te acuerdas de Irlanda? Tenemos muchos más momentos pero es el más reciente; un viaje fuera contigo, tres semanas, juntas las 24 horas del día y disfrutando como dos enanas. Estoy segura de que si no hubieras compartido conmigo esos días, no habría sido lo mismo ni por asomo. 
Puede que nunca pueda ayudarte en todo ni sacarte de todos los problemas, pero siempre lo intentaré todo lo posible hasta que estés con una sonrisa en la cara, esa que no se te debe quitar nunca. Ya sabes que yo no suelo demostrar mucho el cariño hacia las personas, pero también sabes todo lo que pienso de ti sin necesidad de escribir esto, aunque yo lo hago para agradecerte todo y decirte que aquí estoy para cualquier cosa. 
Desde aquí te digo que eres lo mejor que puede existir y que no cambies ni una sola cosa de ti, que no serías la misma. 
 eres quien me ha enseñado a sonreír a pesar de todo, a sacar la parte buena de cada cosa mala, a saber que siempre iba a haber alguien a mi lado para levantarme después de haberme caído. 
Podría extenderme mucho más pero no lo veo necesario, decirte que gracias una vez más y que te quiero, te quiero muchísimo.

No busquéis a la mejor persona del mundo, la tengo yo.

Cómo empezar contigo, cómo decirte todo lo que eres para mí una vez más. Han sido innumerables momentos contigo más los que nos quedan, y en éstos ha habido de todo, tanto risas como lloros, tanto buenos como malos momentos; y a pesar de todo aquí seguimos, y mentiría si digo que como el primer día, ya que cada día crece un poquito más esta amistad. Todavía recuerdo como si fuera ayer cuando te conocí, las payasadas que hacíamos sin ningún sentido, y la gente que pensara lo que quisiera, a nosotras nos daba igual. Y ahora es más de lo mismo, hemos cambiado vale, pero seguimos siendo esas dos niñas que no paran de hacer el tonto ni un segundo para hacer reír a la otra.
Tengo que darte las gracias, sí, por absolutamente todo, porque siempre que ves que estoy mal ya lo sabes sin preguntarme, y haces todo lo posible por sacarme una sonrisa que perdure todo el día, me dices siempre la verdad por muy mal que vaya a sentarme, y estás ahí apoyándome y aguantándome el tiempo que haga falta aunque me queje por tonterías. ¿Te acuerdas de Irlanda? Tenemos muchos más momentos pero es el más reciente; un viaje fuera contigo, tres semanas, juntas las 24 horas del día y disfrutando como dos enanas. Estoy segura de que si no hubieras compartido conmigo esos días, no habría sido lo mismo ni por asomo. Puede que nunca pueda ayudarte en todo ni sacarte de todos los problemas, pero siempre lo intentaré todo lo posible hasta que estés con una sonrisa en la cara, esa que no se te debe quitar nunca. Ya sabes que yo no suelo demostrar mucho el cariño hacia las personas, pero también sabes todo lo que pienso de ti sin necesidad de escribir esto, aunque yo lo hago para agradecerte todo y decirte que aquí estoy para cualquier cosa. Desde aquí te digo que eres lo mejor que puede existir y que no cambies ni una sóla cosa de ti, que no serías la misma. 

Tú eres quien me ha enseñado a sonreír a pesar de todo, a sacar la parte buena de cada cosa mala, a saber que siempre iba a haber alguien a mi lado para levantarme después de haberme caído. 
Que parecerá mentira que hayamos llegado hasta aquí viéndonos tres días a la semana, pero lo hemos conseguido, y así va a seguir. 
Podría extenderme mucho más pero no lo veo necesario, decirte que gracias una vez más y que te quiero, te quiero muchísimo.

25 de marzo de 2012

Porque eres todo y el todo, sale de la nada.



Elegí quererte y las consecuencias que conllevaba, elegí que tú fueras la persona que llenase mis días de sonrisas, elegí que me comieras a besos, elegí también tu voz al otro lado del teléfono, elegí llorar por ti de vez en cuando, elegí creerme tus verdades y a medias tus mentiras, elegí que no quería otros abrazos, ni otras manos acariciando mi pelo, elegí nuestro mes del año, y el día, elegí que tú fueras mi locura, mi cordura, elegí las idas y venidas, las despedidas, elegí la importancia, elegí el miedo a fallar los impulsos, elegí las miradas, elegí a temblar, elegí hacerme adicta a ti, a tus manías y a tu manera de hacer las cosas, elegí conservar intacto cada momento, y dejar huella, elegí no callarme nada, elegí dártelo todo, elegí hablar de nosotros cuando hablaba de mí, elegí ser fuerte y luchar por un solo motivo, elegí darte todas mis oportunidades, elegí que tú fueses mi vida, para siempre, elegí no poner límites, elegí arriesgar y jugármela por ti.

Demasiado poco.


La gente piensa que un "para toda la vida" es demasiado tiempo para decirlo a la ligera, pero cuando encuentras a alguien que verdaderamente merece la pena, te das cuenta de que tienen razón, es demasiado poco.

20 de marzo de 2012

Adicción.


Como un cigarro para un fumador. Como ese último sorbo de ginebra para un alcohólico. Ese chute para un drogadicto. Eres pura adicción. Eres como esas mañanas de sol en invierno, como esos soplos de viento en verano. Eres el placer de tocar el suelo con los pies descalzos o el lado más frío de la cama en verano. Eres todo lo bueno y todo lo malo. Eres todo lo que te hace bien y a la vez mal. Eres lo que quiero, y lo que no quiero, ver. Muchas veces te conviertes en algo más que todo eso. Te conviertes en pura adicción. Algo más, algo fuerte, ajeno a los sentidos. Eres todo eso que te hace desvariar. Eres justo lo que quiero.

9 de marzo de 2012

Un gran amigo, y no uno cualquiera, sino uno especial.


Ya son muchos años los que llevamos juntos, y todavía son más los que nos esperan; y para qué mentir, eres la alegría de cada fin de semana. Los dos somos conscientes de nuestro más y nuestros menos, de nuestros pequeños rocecillos que no han hecho desatar la furia, pero también sabemos, que por encima quedan los buenos momentos, los momentos llenos de ilusión y risas. Por toda la guerra que aún nos queda por dar, ya lo sabes. Me vas a tener para lo que sea siempre.

22 de febrero de 2012

Rompele el corazón y nosotras te partimos la cara


A veces no somos conscientes de lo que tenemos al lado, de lo que nos hace sonreír cada minuto, de lo que nos levanta después de haber caído, de lo que está ahí siempre que lo necesitamos. Dicen que te das cuenta de esas cosas cuando las piertes; pero nosotras nos hemos dado cuenta de lo que tenemos y no queremos perderlo. Nos hemos dado cuenta de la gran amiga que tenemos a nuestro lado, que aunque las tres sepamos que ha habido muchos momentos malos, por encima quedan los buenos, los momentos llenos de sonrisas. Porque tú has sido quién nos has sacado muchas veces de un túnel largo y oscuro, quién nos hizo ver la luz al final de él para seguir adelante, aunque costara un mundo para ello. Desde el primer día que te conocimos nos dimos cuenta de que eras increíblemente genial y a medida que te hemos ido conociendo día a día no nos cabe duda de que estábamos en lo cierto. Porque siempre sabes como sacarnos las mejores de nuestras sonrisas y los mejores ratos a tu lado, y estamos seguras de que seguirás haciéndolo sin problema. Que te queremos por encima de cualquier pero, a pesar de todo; nunca lo olvides.

11 de febrero de 2012

Búscame, solo eso


Búscame cuando te apetezca, cuando notes que me echas de menos, cuando te mueras de ganas de tenerme. Búscame cuando no tengas a nadie que te diga que te quiere. Búscame cuando eches en falta las risas, las caricias que erizan la piel, las conversaciones sin rumbo, los abrazos en los malos momentos y las locuras. Búscame cuando necesites alguien que te sorprenda, cuando te des cuenta que nadie tiene esos detalles. Búscame cuando necesites que te digan lo especial que eres, lo bonita que es tu sonrisa, lo bien que lo haces y lo guapo que estas cuando te concentras. Búscame cuando mires el móvil esperando una llamada que ya no llega , cuando salgas y sin darte cuenta me busques con la mirada entre la gente, cuando inesperadamente alguien te toque la espalda y al girarte esperes que sea yo. Búscame cuando necesites cerillas para encender lo que se ha apagado, cuando mis ojos ya no te pidan guerra, cuando las discusiones sean aburridas y los días rutinarios. Búscame cuando las canciones carezcan de significado. Búscame cuando recuerdes los buenos momentos y te arrepientas de no tenerlos ahora. Búscame cuando tus ojos necesiten que le supliquen desesperadamente cariño pero sobre todo cuando quieras suplicarlo tú.

Quiéreme, por encima de cualquier pero


+ Grítame.
─ ¿Qué?
+ Lo que has oído, grítame, fuerte, muy fuerte. Grítame todo lo que no quiero oír. Todos mis defectos, las cosas que no soportas de mí. Échame en cara todas y cada una de las veces que te hice sentir mal, que te decepcioné, que te hice pensar eso de "pensaba que eras diferente". Enfádate conmigo, dime que soy un niñato mimado y quejica, que a ver si un día maduro. Dime todo eso que la gente no le dice a los demás, dime lo que verdaderamente piensas de mí. Pero después de eso, hazme un favor, solo uno. Dime que me quieres, pese a todas las verdades que me has gritado, solo dime que me quieres.

Más que todo


Eres como el último cigarrillo del paquete, el último rayo de sol en la tarde, la primera estrella que se aprecia en la noche y la ola que más fuerte choca contra las rocas. Eres los cinco minutos antes de despertar, la primera gota de agua en un día de lluvia, el café ardiendo en una tarde de invierno y el helado más sabroso en una mañana de julio. Eres la canción más bonita de todas, la montaña más alta y el valle más verde. Eres la sandía más dulce, el chocolate más amargo y el pintalabios más rojo.

8 de febrero de 2012

Todo lo que empieza termina.


Dicen que en boca cerrada no entran moscas, que tres son multitud y que donde caben dos caben tres. Que iban dos y se cayó el del medio, que todo lo que entra sale y todo lo compartido es más divertido. Se dice que hay tres tristes tigres comiendo trigo en un trigal, una aguja en un pajar y ciento volando; y como bien dijo Herodes oídos sordos.
Dicen que había tres cerditos y tres casas y que soplando, soplando desnudaron a los tres mosqueteros y los convirtieron en geishas. Dicen también, que dos son equilibrio y que con tres la balanza se balancea, aunque no hay mal que por bien no venga porque más vale prevenir que curar. Sin embargo que más da... Si todo lo que sube baja, todo lo que empieza termina y todo lo olvidado... Algún día se recordará.

5 de febrero de 2012

Jamás lo cumplí.


Piensa, no soy difícil de entender, bueno, a veces sí, pero soy de esas personas que cuentan las rayas que hay en la carretera, de las que siempre ve el vaso medio lleno, de las que se entretienen en pensar cosas que nadie piensa, de las que se inventa coches amarillos con tal de pegar a gente. Pertenezco a ese grupo de personas que a veces sonríen y no saben porqué, a ese grupo de personas que adoran los grumitos que el Cola-Cao original deja en la leche, a ese grupo de personas que canta en la ducha pero siempre lo niegan, a ese grupo de personas que se mira en cada espejo o escaparate que hay por la calle. Admito que soy de las que dije “lo haré mañana”, “nunca jamás me enamoraré”, “acabo en un segundo” y jamás lo cumplí.

2 de febrero de 2012

Me he cansado.


Dicen que los trenes, nunca pasan dos veces, que cuando se cierra una puerta otra ventana se abrirá. Que los cuentos, sueños son, que si las miradas matasen, habría lista de espera en el cementerio. Que cada siete segundos una pareja de todo el mundo fracasa, que las miradas se valoran más que las palabras. Que los supuestos regresos, nunca salen como uno quiere y que la frase -si te vas no vuelvas- me persigue. Que escucho esa canción y me obliga cada vez a recordarte, que me hundo sí, me hundo con tus palabras. Este valiente corazón se está pegando una sobredosis de cobardía, y que menos, que darle la razón. Odio las despedidas montadas en un adiós, las miradas que desprecian, y sobre todo, me odio a mí misma por estar así, sobre una cuerda floja hecha de pita a punto de caer, pero bueno, me dicen que no llore, que no merece la pena, y empiezo a darles la razón. Que si me hundo, soy yo la que sufre, y hoy me he cansado de eso, me he cansado.

Te quiero.


Te quiero más que Romeo a Julieta, más que La Trucha al Trucho, más que Bob Esponja a Patricio, más que Isabella a Phineas, más que Shrek a Fiona, más que Heidi a Pedro, más que Homer a Marge, más que Caperucita Roja a su abuelita, más que Timón a Pumba, más que Tom a Jerry, más que los 7 Enanitos a Blancanieves, más que el Asno al Gato con Botas, más que Whinnie The Pooh a Tigger, más que Mickey a Minnie, más que Donald a Daisy, más que Candace a Jeremy, más que Wanda a Cosmo, más que Pedro Picapiedra a Vilma Picapiedra, más que Pucca a Garu, más que Pablo a Betty, más que la Bella a La Bestia, más que La Dama al Vagabundo, más que Aladín a Jazmín, más que la Cenicienta a su príncipe, te quiero más que a nada.

29 de enero de 2012

Que te quede claro.

Te quiero, ¿lo entiendes? Te quiero, te quiero, te quiero, te quiero. Podría repetirlo hasta que mis labios se sequen y las palabras dejen de tener sentido. Podría escribírtelo en francés o en chino, al revés, con letras rojas o con tinta invisible. Podría tatuármelo en la frente, para que lo vieras cada vez que me miraras. Podría hacer que un avión lo escribiese en el cielo, como en las películas, o que apareciese en el marcador, en el medio de un partido. Pero no me gustan los aviones ni los partidos, ni se hablar chino ni francés, me dan miedo las agujas y nunca supe encontrar tinta invisible. Solo me queda decírtelo. Te quiero, ¿lo sabías?

O ahora o nunca.


Porque hay veces que no nos atrevemos a hacer lo que realmente queremos, aunque lo deseemos con todas las fuerzas, para llenarnos de valor y lanzarnos hacia nuestros propósitos. Sólo te daré un aviso: o ahora o nunca. Ya sabes, o lo intentas o nada. Si lo intentas sabrás el desenlace, pero si no lo intentas te quedarás como estás, con tus ideas y con la duda de saber lo que podría haber pasado y no pasó. No pienses, actúa, y el final se escribirá solo.

23 de enero de 2012

Puede pasar de todo, ¿verdad? Cualquier cosa.


Puedes querer tanto a una persona que tan sólo el miedo a perderla haga que lo jodas todo y acabes perdiéndola. Puedes despertarte al lado de alguien a quien hace unas horas ni siquiera habías imaginado conocer y mírate ahora.
Es como si alguien te regalara uno de esos puzzles con piezas de un cuadro de Madrid, de la foto de los Pitufos o de las cataratas del Niágara; y se supone que ha de encajar, pero no.

14 de enero de 2012

Un grupo, tal y como otro cualquiera. Para el resto, uno más, para mí, el mejor.


Personas que por nada cambiaría, porque si algo en esta vida he aprendido es a valorar los amigos de verdad, porque esos son los que están conmigo día a día. Nosotros hemos vencido la barrera del tiempo, aquí seguimos, juntos, como desde hace doce años. Sabemos que en todos estos años ha habido malos momentos, momentos de bajón, pero tambien sabemos que por encima quedan los buenos, las risas, los buenos momentos que no nos los quitan nadie. Os habéis convertido en esa pieza tan especial de mi vida que nada ni nadie podrá con ella.


9 de enero de 2012

No pudimos esperar a crecer.


Las piruletas se convierten en cigarros. Las inocentes en putas. La tarea va a la basura. Los móviles se usan en clase. Suspensión se convierte en expulsión. El refresco se convierte en vodka. Las bicicletas se vuelven coches. Los besos se convierten en sexo. ¿Recuerdas cuándo viajar volando significaba columpiarte en el parque? ¿Cuándo “protección” significaba usar casco? ¿Cuándo lo peor que podías obtener de un niño eran piojos? Los hombros de papá eran el lugar más alto del mundo y tu mamá era tu héroe. Tu peores enemigos eran tus hermanos. Los problemas de velocidad eran causados por quién corría más rápido. “Guerra” era sólo un juego de cartas y la única droga que conocías era la medicina para la tos. Cuando usar una falda no te convertía en puta. El dolor más fuerte que sentías era tus rodillas raspadas y “adiós” era sólo hasta mañana.

7 de enero de 2012

Ese chico rebelde que no paraba de reír.


Descríbeme ese sentimiento, aquello que sentiste en tu pecho, en lo más profundo del corazón, descríbeme lo que sientes al verme y cómo miras al cielo cuando yo no estoy, como te invade la nostalgia al no tenerme cerca. Descríbeme lo que sientes cuando me ves caminando hacia ti. Qué estarías dispuesto a hacer por mí y cuántas noches en vela pasaste pensando en mi sonrisa. Trata de hacer que me sienta la chica más afortunada del mundo teniéndote a mi lado. Déjame demostrarte todo lo que quiero y lo que siento al verte a ti. Déjame describirte qué sentí cuando conocí a ese chico rebelde que no paraba de reír.

Es así.


La gente habla y habla sin parar, sin saber. Dicen te quiero por decir, sin sentir. Gritan por gritar, sin razón. Beben porque sí, sin motivos. Fuman porque quieren, sin adicción. Sueñan sin querer, porque es así.Piensan en voz alta, porque se despistan. Se ponen nerviosos sin alterarse, por palabras y se calman sin razón, por instinto. Miran sin darse cuenta, por actos reflejos. Sonríen de felicidad, por la autoestima. Comen sin necesidad, porque se aburren. Lloran por películas sin sentimiento. Hacen daño, porque lo necesitan. La vida es un ir y venir de caídas, de desastres y
momentos, pero es así, lo que todos alguna vez, hacemos.

3 de enero de 2012

Los defectos nos hacen imprescindibles.


No soy guapa, todo lo contrario, no tengo el mejor cuerpo del mundo por el simple hecho de que no lo es. Tengo la piel tan blanca que parece que me han dado un susto, tengo una cara a la que no me quiero acostumbrar, simplemente no me gusta ni a mí ni a nadie. Tengo una nariz algo achatada, unos ojos que no sé de que color son y unos labios que se me queman muy fácilmente. Pues es lo que soy, puede que mi pelo cambie de color y yo misma sea bipolar. También soy bajita, y no soy la chica más simpática que conoces, puede que me enfade fácilmente y que sea muy picona, también soy sensible y llorona, alguien a quién no aguantas mucho tiempo, pero sabes, cuando quiero a una persona la quiero de verdad, por eso busco a esa persona a la que no le importen mis defectos.

29 de diciembre de 2011

Siempre.


+ Yo te prometo un para siempre, ¿tú me lo prometes?
- Eso es demasiado tiempo, todo se puede torcer y podemos acabar odiándonos.
+ Bueno, aunque te odie, si me necesitas iré.
- No lo creo... Si me odias no me querrás ver.
+ Pues cierro los ojos.
- No me querrás oír.
+ Pues no te dejaré hablar.
- ¿Entonces?
+ Te abrazaré y te diré... ¿Te acuerdas de aquella tarde que te prometí un para siempre? Lo decía en serio.

28 de diciembre de 2011

Nunca es suficiente.


Nunca suficiente para querer. Para amar. Nunca suficiente para estar con una persona. No lleno a nadie. ¿Tú sabes lo que es estar en esa oscuridad? Saber que no eres útil, ni siquiera para que nadie te diga que sí, que está dispuesto. No suficiente para admitir que lloras, no con las agallas. No auténtica. No bonita. No sincera. Sí, mentirosa. Sí, celosa. No lo volveré a intentar. Simplemente, no suficiente para vivir en un mundo donde todos son suficientes.

No me importa qué pienses de mí.


Que soy de esa clase de personas que no hablan, que gritan, que se notan. Que ayudan. Que comparten. Y ponen cara de buena. De las que necesita canciones que me entiendan. Que no les importa estar sola. Pero también estar rodeada de gente. De las que no les importa nada una mierda. De esas que odian y quieren. De esas que notarás cuando le caes mal. Pero amorosa y poco romántica. De las que bailan hasta tener que ir a por agua. Yo soy esa a la que estás viendo reírse sola por la calle, a esa, sí, a esa. Vamos, no me critiques, sólo dime hola.

26 de diciembre de 2011

Soy como soy, y no voy a cambiar.


Si lo piensas bien, no soy demasiado complicada, y tampoco nada del otro mundo.
Me considero de las personas que duermen los domingos, cuentan las rayas de las baldosas de la calle, de las que miran el cielo y dicen: Hoy no va a llover, y disfrutan de la última onza de chocolate del paquete como si fuera la última en la vida.
No soy de las que ve el vaso medio lleno porque sencillamente no creo que exista ningún vaso, y si lo hay, siempre me preguntaré porqué rayos es un vaso y no una copa o una maceta. Soy de las que se entretienen en pensar cosas que nadie piensa.
Pertenezco a ese grupo de personas que a veces sonríen y no saben por qué, a ese grupo de personas que canta en la ducha pero siempre lo niegan.
Admito que soy de las que dije “lo haré mañana”, “nunca jamás me enamoraré”, “acabo en un segundo” y jamás lo cumplí.

Nadie se despierta queriendo a alguien y deja de quererlo a la hora de la siesta.


Y quiero decirte que te quiero todas las mañanas y todos los segundos, y que no voy a parar hasta conseguirlo, hasta que me muera de no dormir, de no tenerte, de no entenderte, voy a quererte como tú me pides, sin preguntas.

Sigo con esperanzas.


¿Sabes qué? Yo creo que los unicornios existen, de hecho quiero uno rosa. También creo en los finales felices, no todas las historias acaban mal. Creo que los sueños se pueden cumplir. Creo, incluso, que las matemáticas pueden llegar a ser fáciles si las coges con cariño. Y tengo la esperanza de que lo que creo sea cierto; puesto que también creo en el amor. Creo que algún día cruzará esa puerta y aparecerá en mi vida, y que ese día será el día de creer en todas las posibilidades.

No merece la pena estar mal.


Que aquí no valen los "mi vida es una mierda" y las ganas de morirse, las lágrimas, las tristezas, los malos recuerdos, ni los sábados quedándose en casa y las quejas a primera hora de la mañana. No valen las caras largas, las discusiones, las ojeras, los malos recuerdos y las depresiones. Para ser feliz, sólo hay que querer ser feliz y encontrar motivos para serlo. ¿Ves eso de ahí delante? Se llama vida y está esperando a que la conquistes. Te queda un largo camino por recorrer para terminarla, así que deja de pensar en quien no se lo merece, deja de darle oportunidades a quien no las sabe aprovechar, deja de intentar que todo el mundo sea feliz y seas tú la que siempre acabe jodida, porque a veces nos olvidamos de lo más importante: ser uno mismo. Diviértete, bebe vodka hasta que te salga por las orejas y mezcla Jack Daniel's con lo primero que pilles, riéte tirada en el suelo con tus amigas de lo patética que es la gente queriendo ser alguien que no son, muerde al primero que pilles, tírate en una fuente como si fuera una piscina y nada como si fueras Nemo, y si te duelen los pies al llegar a casa, es señal de que lo estás haciendo bien.

Más que una apariencia.


Nos empeñamos en buscar al chico perfecto. Cuerpo perfecto. Ojos perfectos. Sonrisa perfecta. Sin saber que suelen ser los chicos más imperfectos que puedes encontrar. Desde pequeñas, hemos deseado vivir un amor de cuento de hadas. Hemos soñado que seríamos princesas perfectas. Nos han dado un punto de vista falso de la realidad, nadie es perfecto. Nos han hecho pensar que eres mejor persona por ser más guapo , o más alto, o más delgado, que la belleza consiste en ser una chica de cuerpo 10. Pero no, la verdadera belleza se encuentra en el interior de cada persona. Una persona hermosa, es alguien amable, simpático, alguien a quién le guste verte feliz, que te aprecie tal y como eres por dentro y no por fuera. Para mí, mi chico perfecto sería alguien que me dijera te quiero, sin necesidad de decirlo, con la mirada, con los gestos, con los besos. Alguien que me volviera loca tan solo al pronunciar su nombre. Alguien que estuviera dispuesto a seguirme allá a donde vaya. Alguien en quién poder confiar. Alguien que me conociera, que supiera escucharme. Simplemente, alguien que me quiera.

25 de diciembre de 2011

No todo es como parece.


No siempre lo que necesito es lo que quiero, lo que quiero no siempre es lo que encuentro; lo que encuentro no siempre es lo que busco, lo que busco no siempre es lo acertado y lo acertado, no siempre es lo que me hace feliz. Porque lo atractivo no siempre es lo más bello, quizás porque no siempre dormir significa que descanses; porque podemos soñar despiertos. Porque una mirada dice más que mil palabras, porque los silencios duelen más que las palabras. Porque se puede andar perdido aunque conozcas el camino, porque hay días tan oscuros como la noche y noches que brillan más que el día, porque hay días para todo y porque todo a veces es nada, y porque otras veces nada, lo es todo. Quizás porque hay quienes te tienen delante y no te ven y quienes te han visto sin mirarte; porque el mismo abrazo que adoro me ahoga, pero aunque me ahoga me atrapa, será porque no siempre correr significa llegar más lejos. Porque lo más pequeño, en ocasiones, es lo más grande. Porque lo más frágil y ligero será lo más pesado, y en ocasiones, uno se salta sus propias reglas para después poder cumplirlas, porque a veces aunque se pierda, se gana, y porque hay victorias que son derrotas.

Con el tiempo se aprende.


Aprendí que de donde no hay no se puede sacar, que el tiempo no espera a nadie, que hay verdades que duelen pero mentiras que matan, que a veces hay que cerrar los ojos para ver, que hay segundos eternos y días que se pasan volando, que si las miradas matasen ya habríamos muerto infinitas veces, que es mejor ser el huracán que la ciudad que éste arrasa, que hay cosas que nunca cambian y otras que cambian muy a menudo, que no todo se puede explicar con palabras, que el olvido llega, que no hay respuesta para todas las preguntas, que los domingos te sientes estúpido, que el siempre está muy sobre valorado y nunca es demasiado tiempo, que no puedes congelar momentos pero sí recordarlos, que el destino no existe, que todo se acaba pero que siempre va a haber algo nuevo, que hay situaciones que provocan palabras y palabras que provocan situaciones, y lo más importante, no eres un iluso si piensas comerte el mundo.

La vida hace que el amor parezca difícil.


Cambiamos, crecemos, nos jodemos los unos a los otros, nos divertimos, nos enamoramos, corremos sin rumbo alguno, paramos, nos caemos, nos levantamos, somos adolescentes, todavía seguimos aprendiendo.

Soy así, y no pienso cambiar.


Soy una persona que normalmente no
 se arrepiente de lo que hace, nunca intento tener algo demasiado bonito con alguien por el miedo a cansarme pronto, suelo hacer daño inconscientemente por el puto miedo a perder, me cuesta muchísimo pedir perdón, de hecho nunca lo pido, tampoco suelo dar las gracias y soy consciente de que eso no está bien. Sonrío con facilidad y no suelo tomarme casi nada enserio.

El mundo se está descontrolando.


Solía jugar contigo al escondite, ahora es solo una zorra más. Solía ayudarte con los deberes, ahora es un gilipollas. Solía ser tu amiga la gordita, ahora tiene anorexia. A los once años era un empollón, ahora tontea con las drogas. Era tu mejor amiga, ahora está rozando el coma etílico cada fin de semana. Odiaba el humo, ahora fuma por moda.
El mundo se descontrola por momentos, mimados, consentidos, pijos o no pijos. Todos por igual, los padres se despreocupan y dan por dar. Salvamos nuestro culo antes que el de los demás.

¿Quererte? No, gracias.


Y ahora, cansada de mirar tu foto en la pared, cansada de creer que todavía estás, he vuelto a recordar las tardes del café, las noches locas que siempre acababan bien. Y me he puesto a gritar estrellando el whisky en la pared; por verte sonreír, he vuelto yo a perder.

Voy a pasar de todo.


Dicen que los trenes nunca pasan dos veces, que cuando se cierra una puerta otra ventana se abrirá. Que los cuentos sueños son, que si las miradas matasen, habría lista de espera en el cementerio. Que cada siete segundos una pareja de todo el mundo fracasa, que las miradas se valoran más que las palabras. Que los supuestos regresos nunca salen como uno quiere, y que la frase -si te vas no vuelvas- me persigue. Que escucho esa canción y me obliga cada vez a recordarte, que me hundo, sí, me hundo con tus palabras. Este valiente corazón se está pegando una sobredosis de cobardía, y que menos que darle la razón. Odio las despedidas montadas en un adiós, las miradas que desprecian, y sobre todo, me odio a mí misma por estar así, sobre una cuerda floja hecha de pita a punto de caer, pero bueno, me dicen que no llore, que no merece la pena, y empiezo a darles la razón. Que si me hundo, soy yo la que sufre, y hoy me he cansado de eso.

Vive la vida a tu manera.


Me gusta soñar, quizás en exceso. Soy muy comprensiva, y quizás poco egoísta, pienso demasiado en los demás. Muy impulsiva. Soy de las que piensan que no todos son iguales. Me gusta escribir, a pesar de que poca gente conoce lo que escribo. Soy muy sociable, pero mi vida privada no la comparto con mucha gente. soy de las que cuando empiezan un libro lo primero que mira son las páginas que tiene. No soy de aquellas que se quieren en exceso, es más, muchas veces me subestimo. Me fijo en las sonrisas de la gente y cotilleo las conversaciones de las personas que se sientan a mi alrededor en el autobús. Soy de aquellas personas a las que les gusta vivir y sonreír a la vida, y te animo a que tú también lo seas.

Equivócate, rompe las reglas.


A los cinco años nos preguntaron que qué queríamos ser de mayores, y contestamos cosas como astronautas, presidentes, futbolistas... O en mi caso princesa. A los diez años nos lo volvieron a preguntar y dijimos que estrella de rock, vaquero, o en mi caso, rica.
Pero ahora que somos mayores creo que la respuesta que daríamos sería:
¿Quién coño lo sabe? No es momento de tomar decisiones rápidas; es momento de cometer errores,de subir al tren equivocado y extraviarse, de enamorarse, de cambiar de idea y volver a cambiar porque no hay nada de permanente. Así que cometed todos los errores que podáis, y algún día, cuando nos pregunten que qué queremos ser, no tendremos que adivinarlo, lo sabremos.

23 de diciembre de 2011

Maldito sea.


Sábado.Por fin. Llevas toda la semana esperando a que llegue, para volver a verle. Cuando llegas te das cuenta de que ya han llegado todos tus amigos, todos menos él. No importa, siempre llega tarde. Por fin llega.Y te ignora. Sientes que todo tu mundo se viene abajo."¿De que va?" piensas."Si la semana pasada tonteaba conmigo, ¿como puede ignorarme ahora?"Así toda la tarde, esperando una mirada, una palabra, algo que te demuestre que seguís siendo, por mucho que te duela, amigos. Llega la hora de irte a casa y sigue sin decirte nada.Te vas, te tumbas en la cama y te tiras toda la noche llorando."¿Como puede ser así? ¡Qué le den! "Pasa la semana y vuelve a llegar el sábado. Sales, y de pronto, te viene a saludar el primero, con esa sonrisa que te vuelve loca. Se tira toda la tarde contigo, no se separa de ti. Llega la hora de irte a casa y te vas con una sonrisa, completamente enamorada, aunque sabes que simplemente está jugando contigo.

Más que mucho.


Siempre que las necesito las tengo a ellas, conmigo a mi lado, haciéndome que sonría aunque no tenga ganas, empujándome para que todo sea un poquito más fácil, haciéndome saber que soy importante aunque sea sólo para ellas, incluso han evitado muchísimas veces que me cayera, y por esos grandes detalles y por muchos otros más son mis mejores amigas y nada ni nadie lo va a cambiar.

Dicen que


al mal tiempo buena cara, que después de la tormenta siempre llega la calma. Que todo lo que sube baja, pero que agua que pasa no mueve molinos. También dicen que todo el mundo merece una segunda oportunidad, pero que segundas partes nunca fueron buenas; que quien tiene boca se equivoca y que rectificar es de sabios. Que querer es poder y hace más quien quiere que quien puede, pero que quien todo lo quiere todo lo pierde. Que quien no arriesga no gana, que quien la sigue la consigue. Que no por mucho madrugar amanece más temprano, pero que a quien madruga Dios le ayuda. Que si te pica te rascas, que todo lo que escuece cura. Que no hay mas ciego que el que no quiere ver, que a palabras necias oidos sordos pero que a buen entendedor pocas palabras bastan. Que la confianza da asco. Y que quien no corre vuela, que ya se sabe que las apariencias engañan y que por supuesto que no es oro todo lo que reluce. Y mira, que quieres que te diga si quien avisa no es traidor, que si te he visto no me acuerdo, y que a rey muerto rey puesto.

Mi felicidad depende de ti.


¿Te quiero? No, para nada. ¿Te amo? No creo...¿Entonces qué es lo que siento?
Pues no lo sé, no es cariño, no es aprecio, no es amor,es algo mucho más grande, más que una necesidad o un capricho, es que necesito saber que estas bien para poder respirar, necesito saber que sigues a mi lado para que el mundo no se me caiga encima, necesito verte para poder sonreír, mi vida, mi felicidad depende de ti.

Yo soy de las que prefieren vivir.


Nunca hablamos de lo ocurrido, por lo menos entre nosotros, nos da miedo recordar su nombre o lo que hizo, porque eso le serviría para introducirse en nuestros sueños; en cuanto a mí, ya casi no sueño con él, sé que las cosas no volverán a ser como antes de que él apareciera, pero no importa. Porque si una persona se aferra a su pasado muere un poco cada día, y yo sé que soy de las que prefieren vivir.

22 de diciembre de 2011

El "nunca más" nunca se cumple y el "para siempre" siempre termina.


Aprendí que quién no te busca no te extraña, y quién no te extraña no te quiere. Que el destino decide quién entra en tu vida, pero tú decides quién se queda. Que la verdad duele una sola vez y la mentira duele siempre. Por eso, valora a quién te valora y no trates como prioridad a quién te trata como una opción. Aprendí que grandes amigos pueden volverse grandes desconocidos, y que desconocidos pueden volverse mejores amigos. Que nunca terminamos de conocer a una persona, que el "nunca más" nunca se cumple y que el "para siempre" siempre termina.

Y a quién no le guste, que no mire.


 Me encanta gritar, sacar la lengua y bailar. Me gusta estar activa cuando toca y dormir el resto del tiempo. Soy la más cariñosa del mundo cuando quiero y la más borde cuando me tocan la moral, o cuando me dá la gana. Puedo ser la más buena o la más mala, según se me antoje. Sé guardar secretos. Me gusta confiar en las personas, aunque ese sea el mayor de todos mis defectos. Me encanta leer, ver pelis y hacer fotos a todo lo que pasa a mi alrededor. Soy un poco nostálgica y a veces sigo adelante gracias al pasado, pero también he de decir que el resto del tiempo vivo lo mejor que puedo el presente. Odio planear las cosas, aunque cuando tenga que organizar algo... todo tiene que estar bajo control. Me gustan los retos, y me hundo si no los supero. No puedo sobrevivir sin chocolate y suelo ser extremadamente inpuntual. Si me pasa algo y me preguntas, no te contaré qué me pasa hasta que me lo preguntes cuatro veces. Es lo que hay, me encanta estar feliz y a quién no le guste, que no mire.

Si tú no estás aquí,

no sé qué diablos hago amándote.

Someone like you.

El Rey es débil sin su Reina.


Quiero que el tiempo se pare, pero sólo si tú estás conmigo.

Lo que pasa una vez, siempre sucede una vez más.


¿Malos días? Muchos, muchísimos, pero esto es ya demasiado, es un querer y no poder. Sentir que me derrumbo por cada cosa que me sale mal. Por todo se me llenan los ojos de lágrimas; no aguanto más. Para mí la tormenta no se acaba y luego llega la calma, para mí sigue y sigue, a este paso para toda la vida. Parece que todo el mundo se pone de acuerdo para joderme la vida.