29 de enero de 2012
Que te quede claro.
Te quiero, ¿lo entiendes? Te quiero, te quiero, te quiero, te quiero. Podría repetirlo hasta que mis labios se sequen y las palabras dejen de tener sentido. Podría escribírtelo en francés o en chino, al revés, con letras rojas o con tinta invisible. Podría tatuármelo en la frente, para que lo vieras cada vez que me miraras. Podría hacer que un avión lo escribiese en el cielo, como en las películas, o que apareciese en el marcador, en el medio de un partido. Pero no me gustan los aviones ni los partidos, ni se hablar chino ni francés, me dan miedo las agujas y nunca supe encontrar tinta invisible. Solo me queda decírtelo. Te quiero, ¿lo sabías?
O ahora o nunca.
Porque hay veces que no nos atrevemos a hacer lo que realmente queremos, aunque lo deseemos con todas las fuerzas, para llenarnos de valor y lanzarnos hacia nuestros propósitos. Sólo te daré un aviso: o ahora o nunca. Ya sabes, o lo intentas o nada. Si lo intentas sabrás el desenlace, pero si no lo intentas te quedarás como estás, con tus ideas y con la duda de saber lo que podría haber pasado y no pasó. No pienses, actúa, y el final se escribirá solo.
23 de enero de 2012
Puede pasar de todo, ¿verdad? Cualquier cosa.
Es como si alguien te regalara uno de esos puzzles con piezas de un cuadro de Madrid, de la foto de los Pitufos o de las cataratas del Niágara; y se supone que ha de encajar, pero no.
14 de enero de 2012
Un grupo, tal y como otro cualquiera. Para el resto, uno más, para mí, el mejor.
Personas que por nada cambiaría, porque si algo en esta vida he aprendido es a valorar los amigos de verdad, porque esos son los que están conmigo día a día. Nosotros hemos vencido la barrera del tiempo, aquí seguimos, juntos, como desde hace doce años. Sabemos que en todos estos años ha habido malos momentos, momentos de bajón, pero tambien sabemos que por encima quedan los buenos, las risas, los buenos momentos que no nos los quitan nadie. Os habéis convertido en esa pieza tan especial de mi vida que nada ni nadie podrá con ella.
9 de enero de 2012
No pudimos esperar a crecer.
7 de enero de 2012
Ese chico rebelde que no paraba de reír.
Descríbeme ese sentimiento, aquello que sentiste en tu pecho, en lo más profundo del corazón, descríbeme lo que sientes al verme y cómo miras al cielo cuando yo no estoy, como te invade la nostalgia al no tenerme cerca. Descríbeme lo que sientes cuando me ves caminando hacia ti. Qué estarías dispuesto a hacer por mí y cuántas noches en vela pasaste pensando en mi sonrisa. Trata de hacer que me sienta la chica más afortunada del mundo teniéndote a mi lado. Déjame demostrarte todo lo que quiero y lo que siento al verte a ti. Déjame describirte qué sentí cuando conocí a ese chico rebelde que no paraba de reír.
Es así.
momentos, pero es así, lo que todos alguna vez, hacemos.
3 de enero de 2012
Los defectos nos hacen imprescindibles.
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