25 de marzo de 2012

Porque eres todo y el todo, sale de la nada.



Elegí quererte y las consecuencias que conllevaba, elegí que tú fueras la persona que llenase mis días de sonrisas, elegí que me comieras a besos, elegí también tu voz al otro lado del teléfono, elegí llorar por ti de vez en cuando, elegí creerme tus verdades y a medias tus mentiras, elegí que no quería otros abrazos, ni otras manos acariciando mi pelo, elegí nuestro mes del año, y el día, elegí que tú fueras mi locura, mi cordura, elegí las idas y venidas, las despedidas, elegí la importancia, elegí el miedo a fallar los impulsos, elegí las miradas, elegí a temblar, elegí hacerme adicta a ti, a tus manías y a tu manera de hacer las cosas, elegí conservar intacto cada momento, y dejar huella, elegí no callarme nada, elegí dártelo todo, elegí hablar de nosotros cuando hablaba de mí, elegí ser fuerte y luchar por un solo motivo, elegí darte todas mis oportunidades, elegí que tú fueses mi vida, para siempre, elegí no poner límites, elegí arriesgar y jugármela por ti.

Demasiado poco.


La gente piensa que un "para toda la vida" es demasiado tiempo para decirlo a la ligera, pero cuando encuentras a alguien que verdaderamente merece la pena, te das cuenta de que tienen razón, es demasiado poco.

20 de marzo de 2012

Adicción.


Como un cigarro para un fumador. Como ese último sorbo de ginebra para un alcohólico. Ese chute para un drogadicto. Eres pura adicción. Eres como esas mañanas de sol en invierno, como esos soplos de viento en verano. Eres el placer de tocar el suelo con los pies descalzos o el lado más frío de la cama en verano. Eres todo lo bueno y todo lo malo. Eres todo lo que te hace bien y a la vez mal. Eres lo que quiero, y lo que no quiero, ver. Muchas veces te conviertes en algo más que todo eso. Te conviertes en pura adicción. Algo más, algo fuerte, ajeno a los sentidos. Eres todo eso que te hace desvariar. Eres justo lo que quiero.

9 de marzo de 2012

Un gran amigo, y no uno cualquiera, sino uno especial.


Ya son muchos años los que llevamos juntos, y todavía son más los que nos esperan; y para qué mentir, eres la alegría de cada fin de semana. Los dos somos conscientes de nuestro más y nuestros menos, de nuestros pequeños rocecillos que no han hecho desatar la furia, pero también sabemos, que por encima quedan los buenos momentos, los momentos llenos de ilusión y risas. Por toda la guerra que aún nos queda por dar, ya lo sabes. Me vas a tener para lo que sea siempre.