29 de diciembre de 2011

Siempre.


+ Yo te prometo un para siempre, ¿tú me lo prometes?
- Eso es demasiado tiempo, todo se puede torcer y podemos acabar odiándonos.
+ Bueno, aunque te odie, si me necesitas iré.
- No lo creo... Si me odias no me querrás ver.
+ Pues cierro los ojos.
- No me querrás oír.
+ Pues no te dejaré hablar.
- ¿Entonces?
+ Te abrazaré y te diré... ¿Te acuerdas de aquella tarde que te prometí un para siempre? Lo decía en serio.

28 de diciembre de 2011

Nunca es suficiente.


Nunca suficiente para querer. Para amar. Nunca suficiente para estar con una persona. No lleno a nadie. ¿Tú sabes lo que es estar en esa oscuridad? Saber que no eres útil, ni siquiera para que nadie te diga que sí, que está dispuesto. No suficiente para admitir que lloras, no con las agallas. No auténtica. No bonita. No sincera. Sí, mentirosa. Sí, celosa. No lo volveré a intentar. Simplemente, no suficiente para vivir en un mundo donde todos son suficientes.

No me importa qué pienses de mí.


Que soy de esa clase de personas que no hablan, que gritan, que se notan. Que ayudan. Que comparten. Y ponen cara de buena. De las que necesita canciones que me entiendan. Que no les importa estar sola. Pero también estar rodeada de gente. De las que no les importa nada una mierda. De esas que odian y quieren. De esas que notarás cuando le caes mal. Pero amorosa y poco romántica. De las que bailan hasta tener que ir a por agua. Yo soy esa a la que estás viendo reírse sola por la calle, a esa, sí, a esa. Vamos, no me critiques, sólo dime hola.

26 de diciembre de 2011

Soy como soy, y no voy a cambiar.


Si lo piensas bien, no soy demasiado complicada, y tampoco nada del otro mundo.
Me considero de las personas que duermen los domingos, cuentan las rayas de las baldosas de la calle, de las que miran el cielo y dicen: Hoy no va a llover, y disfrutan de la última onza de chocolate del paquete como si fuera la última en la vida.
No soy de las que ve el vaso medio lleno porque sencillamente no creo que exista ningún vaso, y si lo hay, siempre me preguntaré porqué rayos es un vaso y no una copa o una maceta. Soy de las que se entretienen en pensar cosas que nadie piensa.
Pertenezco a ese grupo de personas que a veces sonríen y no saben por qué, a ese grupo de personas que canta en la ducha pero siempre lo niegan.
Admito que soy de las que dije “lo haré mañana”, “nunca jamás me enamoraré”, “acabo en un segundo” y jamás lo cumplí.

Nadie se despierta queriendo a alguien y deja de quererlo a la hora de la siesta.


Y quiero decirte que te quiero todas las mañanas y todos los segundos, y que no voy a parar hasta conseguirlo, hasta que me muera de no dormir, de no tenerte, de no entenderte, voy a quererte como tú me pides, sin preguntas.

Sigo con esperanzas.


¿Sabes qué? Yo creo que los unicornios existen, de hecho quiero uno rosa. También creo en los finales felices, no todas las historias acaban mal. Creo que los sueños se pueden cumplir. Creo, incluso, que las matemáticas pueden llegar a ser fáciles si las coges con cariño. Y tengo la esperanza de que lo que creo sea cierto; puesto que también creo en el amor. Creo que algún día cruzará esa puerta y aparecerá en mi vida, y que ese día será el día de creer en todas las posibilidades.

No merece la pena estar mal.


Que aquí no valen los "mi vida es una mierda" y las ganas de morirse, las lágrimas, las tristezas, los malos recuerdos, ni los sábados quedándose en casa y las quejas a primera hora de la mañana. No valen las caras largas, las discusiones, las ojeras, los malos recuerdos y las depresiones. Para ser feliz, sólo hay que querer ser feliz y encontrar motivos para serlo. ¿Ves eso de ahí delante? Se llama vida y está esperando a que la conquistes. Te queda un largo camino por recorrer para terminarla, así que deja de pensar en quien no se lo merece, deja de darle oportunidades a quien no las sabe aprovechar, deja de intentar que todo el mundo sea feliz y seas tú la que siempre acabe jodida, porque a veces nos olvidamos de lo más importante: ser uno mismo. Diviértete, bebe vodka hasta que te salga por las orejas y mezcla Jack Daniel's con lo primero que pilles, riéte tirada en el suelo con tus amigas de lo patética que es la gente queriendo ser alguien que no son, muerde al primero que pilles, tírate en una fuente como si fuera una piscina y nada como si fueras Nemo, y si te duelen los pies al llegar a casa, es señal de que lo estás haciendo bien.

Más que una apariencia.


Nos empeñamos en buscar al chico perfecto. Cuerpo perfecto. Ojos perfectos. Sonrisa perfecta. Sin saber que suelen ser los chicos más imperfectos que puedes encontrar. Desde pequeñas, hemos deseado vivir un amor de cuento de hadas. Hemos soñado que seríamos princesas perfectas. Nos han dado un punto de vista falso de la realidad, nadie es perfecto. Nos han hecho pensar que eres mejor persona por ser más guapo , o más alto, o más delgado, que la belleza consiste en ser una chica de cuerpo 10. Pero no, la verdadera belleza se encuentra en el interior de cada persona. Una persona hermosa, es alguien amable, simpático, alguien a quién le guste verte feliz, que te aprecie tal y como eres por dentro y no por fuera. Para mí, mi chico perfecto sería alguien que me dijera te quiero, sin necesidad de decirlo, con la mirada, con los gestos, con los besos. Alguien que me volviera loca tan solo al pronunciar su nombre. Alguien que estuviera dispuesto a seguirme allá a donde vaya. Alguien en quién poder confiar. Alguien que me conociera, que supiera escucharme. Simplemente, alguien que me quiera.

25 de diciembre de 2011

No todo es como parece.


No siempre lo que necesito es lo que quiero, lo que quiero no siempre es lo que encuentro; lo que encuentro no siempre es lo que busco, lo que busco no siempre es lo acertado y lo acertado, no siempre es lo que me hace feliz. Porque lo atractivo no siempre es lo más bello, quizás porque no siempre dormir significa que descanses; porque podemos soñar despiertos. Porque una mirada dice más que mil palabras, porque los silencios duelen más que las palabras. Porque se puede andar perdido aunque conozcas el camino, porque hay días tan oscuros como la noche y noches que brillan más que el día, porque hay días para todo y porque todo a veces es nada, y porque otras veces nada, lo es todo. Quizás porque hay quienes te tienen delante y no te ven y quienes te han visto sin mirarte; porque el mismo abrazo que adoro me ahoga, pero aunque me ahoga me atrapa, será porque no siempre correr significa llegar más lejos. Porque lo más pequeño, en ocasiones, es lo más grande. Porque lo más frágil y ligero será lo más pesado, y en ocasiones, uno se salta sus propias reglas para después poder cumplirlas, porque a veces aunque se pierda, se gana, y porque hay victorias que son derrotas.

Con el tiempo se aprende.


Aprendí que de donde no hay no se puede sacar, que el tiempo no espera a nadie, que hay verdades que duelen pero mentiras que matan, que a veces hay que cerrar los ojos para ver, que hay segundos eternos y días que se pasan volando, que si las miradas matasen ya habríamos muerto infinitas veces, que es mejor ser el huracán que la ciudad que éste arrasa, que hay cosas que nunca cambian y otras que cambian muy a menudo, que no todo se puede explicar con palabras, que el olvido llega, que no hay respuesta para todas las preguntas, que los domingos te sientes estúpido, que el siempre está muy sobre valorado y nunca es demasiado tiempo, que no puedes congelar momentos pero sí recordarlos, que el destino no existe, que todo se acaba pero que siempre va a haber algo nuevo, que hay situaciones que provocan palabras y palabras que provocan situaciones, y lo más importante, no eres un iluso si piensas comerte el mundo.

La vida hace que el amor parezca difícil.


Cambiamos, crecemos, nos jodemos los unos a los otros, nos divertimos, nos enamoramos, corremos sin rumbo alguno, paramos, nos caemos, nos levantamos, somos adolescentes, todavía seguimos aprendiendo.

Soy así, y no pienso cambiar.


Soy una persona que normalmente no
 se arrepiente de lo que hace, nunca intento tener algo demasiado bonito con alguien por el miedo a cansarme pronto, suelo hacer daño inconscientemente por el puto miedo a perder, me cuesta muchísimo pedir perdón, de hecho nunca lo pido, tampoco suelo dar las gracias y soy consciente de que eso no está bien. Sonrío con facilidad y no suelo tomarme casi nada enserio.

El mundo se está descontrolando.


Solía jugar contigo al escondite, ahora es solo una zorra más. Solía ayudarte con los deberes, ahora es un gilipollas. Solía ser tu amiga la gordita, ahora tiene anorexia. A los once años era un empollón, ahora tontea con las drogas. Era tu mejor amiga, ahora está rozando el coma etílico cada fin de semana. Odiaba el humo, ahora fuma por moda.
El mundo se descontrola por momentos, mimados, consentidos, pijos o no pijos. Todos por igual, los padres se despreocupan y dan por dar. Salvamos nuestro culo antes que el de los demás.

¿Quererte? No, gracias.


Y ahora, cansada de mirar tu foto en la pared, cansada de creer que todavía estás, he vuelto a recordar las tardes del café, las noches locas que siempre acababan bien. Y me he puesto a gritar estrellando el whisky en la pared; por verte sonreír, he vuelto yo a perder.

Voy a pasar de todo.


Dicen que los trenes nunca pasan dos veces, que cuando se cierra una puerta otra ventana se abrirá. Que los cuentos sueños son, que si las miradas matasen, habría lista de espera en el cementerio. Que cada siete segundos una pareja de todo el mundo fracasa, que las miradas se valoran más que las palabras. Que los supuestos regresos nunca salen como uno quiere, y que la frase -si te vas no vuelvas- me persigue. Que escucho esa canción y me obliga cada vez a recordarte, que me hundo, sí, me hundo con tus palabras. Este valiente corazón se está pegando una sobredosis de cobardía, y que menos que darle la razón. Odio las despedidas montadas en un adiós, las miradas que desprecian, y sobre todo, me odio a mí misma por estar así, sobre una cuerda floja hecha de pita a punto de caer, pero bueno, me dicen que no llore, que no merece la pena, y empiezo a darles la razón. Que si me hundo, soy yo la que sufre, y hoy me he cansado de eso.

Vive la vida a tu manera.


Me gusta soñar, quizás en exceso. Soy muy comprensiva, y quizás poco egoísta, pienso demasiado en los demás. Muy impulsiva. Soy de las que piensan que no todos son iguales. Me gusta escribir, a pesar de que poca gente conoce lo que escribo. Soy muy sociable, pero mi vida privada no la comparto con mucha gente. soy de las que cuando empiezan un libro lo primero que mira son las páginas que tiene. No soy de aquellas que se quieren en exceso, es más, muchas veces me subestimo. Me fijo en las sonrisas de la gente y cotilleo las conversaciones de las personas que se sientan a mi alrededor en el autobús. Soy de aquellas personas a las que les gusta vivir y sonreír a la vida, y te animo a que tú también lo seas.

Equivócate, rompe las reglas.


A los cinco años nos preguntaron que qué queríamos ser de mayores, y contestamos cosas como astronautas, presidentes, futbolistas... O en mi caso princesa. A los diez años nos lo volvieron a preguntar y dijimos que estrella de rock, vaquero, o en mi caso, rica.
Pero ahora que somos mayores creo que la respuesta que daríamos sería:
¿Quién coño lo sabe? No es momento de tomar decisiones rápidas; es momento de cometer errores,de subir al tren equivocado y extraviarse, de enamorarse, de cambiar de idea y volver a cambiar porque no hay nada de permanente. Así que cometed todos los errores que podáis, y algún día, cuando nos pregunten que qué queremos ser, no tendremos que adivinarlo, lo sabremos.

23 de diciembre de 2011

Maldito sea.


Sábado.Por fin. Llevas toda la semana esperando a que llegue, para volver a verle. Cuando llegas te das cuenta de que ya han llegado todos tus amigos, todos menos él. No importa, siempre llega tarde. Por fin llega.Y te ignora. Sientes que todo tu mundo se viene abajo."¿De que va?" piensas."Si la semana pasada tonteaba conmigo, ¿como puede ignorarme ahora?"Así toda la tarde, esperando una mirada, una palabra, algo que te demuestre que seguís siendo, por mucho que te duela, amigos. Llega la hora de irte a casa y sigue sin decirte nada.Te vas, te tumbas en la cama y te tiras toda la noche llorando."¿Como puede ser así? ¡Qué le den! "Pasa la semana y vuelve a llegar el sábado. Sales, y de pronto, te viene a saludar el primero, con esa sonrisa que te vuelve loca. Se tira toda la tarde contigo, no se separa de ti. Llega la hora de irte a casa y te vas con una sonrisa, completamente enamorada, aunque sabes que simplemente está jugando contigo.

Más que mucho.


Siempre que las necesito las tengo a ellas, conmigo a mi lado, haciéndome que sonría aunque no tenga ganas, empujándome para que todo sea un poquito más fácil, haciéndome saber que soy importante aunque sea sólo para ellas, incluso han evitado muchísimas veces que me cayera, y por esos grandes detalles y por muchos otros más son mis mejores amigas y nada ni nadie lo va a cambiar.

Dicen que


al mal tiempo buena cara, que después de la tormenta siempre llega la calma. Que todo lo que sube baja, pero que agua que pasa no mueve molinos. También dicen que todo el mundo merece una segunda oportunidad, pero que segundas partes nunca fueron buenas; que quien tiene boca se equivoca y que rectificar es de sabios. Que querer es poder y hace más quien quiere que quien puede, pero que quien todo lo quiere todo lo pierde. Que quien no arriesga no gana, que quien la sigue la consigue. Que no por mucho madrugar amanece más temprano, pero que a quien madruga Dios le ayuda. Que si te pica te rascas, que todo lo que escuece cura. Que no hay mas ciego que el que no quiere ver, que a palabras necias oidos sordos pero que a buen entendedor pocas palabras bastan. Que la confianza da asco. Y que quien no corre vuela, que ya se sabe que las apariencias engañan y que por supuesto que no es oro todo lo que reluce. Y mira, que quieres que te diga si quien avisa no es traidor, que si te he visto no me acuerdo, y que a rey muerto rey puesto.

Mi felicidad depende de ti.


¿Te quiero? No, para nada. ¿Te amo? No creo...¿Entonces qué es lo que siento?
Pues no lo sé, no es cariño, no es aprecio, no es amor,es algo mucho más grande, más que una necesidad o un capricho, es que necesito saber que estas bien para poder respirar, necesito saber que sigues a mi lado para que el mundo no se me caiga encima, necesito verte para poder sonreír, mi vida, mi felicidad depende de ti.

Yo soy de las que prefieren vivir.


Nunca hablamos de lo ocurrido, por lo menos entre nosotros, nos da miedo recordar su nombre o lo que hizo, porque eso le serviría para introducirse en nuestros sueños; en cuanto a mí, ya casi no sueño con él, sé que las cosas no volverán a ser como antes de que él apareciera, pero no importa. Porque si una persona se aferra a su pasado muere un poco cada día, y yo sé que soy de las que prefieren vivir.

22 de diciembre de 2011

El "nunca más" nunca se cumple y el "para siempre" siempre termina.


Aprendí que quién no te busca no te extraña, y quién no te extraña no te quiere. Que el destino decide quién entra en tu vida, pero tú decides quién se queda. Que la verdad duele una sola vez y la mentira duele siempre. Por eso, valora a quién te valora y no trates como prioridad a quién te trata como una opción. Aprendí que grandes amigos pueden volverse grandes desconocidos, y que desconocidos pueden volverse mejores amigos. Que nunca terminamos de conocer a una persona, que el "nunca más" nunca se cumple y que el "para siempre" siempre termina.

Y a quién no le guste, que no mire.


 Me encanta gritar, sacar la lengua y bailar. Me gusta estar activa cuando toca y dormir el resto del tiempo. Soy la más cariñosa del mundo cuando quiero y la más borde cuando me tocan la moral, o cuando me dá la gana. Puedo ser la más buena o la más mala, según se me antoje. Sé guardar secretos. Me gusta confiar en las personas, aunque ese sea el mayor de todos mis defectos. Me encanta leer, ver pelis y hacer fotos a todo lo que pasa a mi alrededor. Soy un poco nostálgica y a veces sigo adelante gracias al pasado, pero también he de decir que el resto del tiempo vivo lo mejor que puedo el presente. Odio planear las cosas, aunque cuando tenga que organizar algo... todo tiene que estar bajo control. Me gustan los retos, y me hundo si no los supero. No puedo sobrevivir sin chocolate y suelo ser extremadamente inpuntual. Si me pasa algo y me preguntas, no te contaré qué me pasa hasta que me lo preguntes cuatro veces. Es lo que hay, me encanta estar feliz y a quién no le guste, que no mire.

Si tú no estás aquí,

no sé qué diablos hago amándote.

Someone like you.

El Rey es débil sin su Reina.


Quiero que el tiempo se pare, pero sólo si tú estás conmigo.

Lo que pasa una vez, siempre sucede una vez más.


¿Malos días? Muchos, muchísimos, pero esto es ya demasiado, es un querer y no poder. Sentir que me derrumbo por cada cosa que me sale mal. Por todo se me llenan los ojos de lágrimas; no aguanto más. Para mí la tormenta no se acaba y luego llega la calma, para mí sigue y sigue, a este paso para toda la vida. Parece que todo el mundo se pone de acuerdo para joderme la vida.

El secreto de los valientes es no decir nunca que tienen miedo.



Se dio cuenta de que la vida no era eso, la vida es caer y levantarse, y volverse a caer y volver a levantarse; la vida es alegrarte los Viernes y joderte los Lunes, abrazarte a quien te abrace y a quien no te abrace pues no te abrazas y punto, que no pasa nada.

¿Con él? Al infinito y más allá.


¿Que por qué me gusta? No lo sé. Quizá por sus ojos. Esos ojos que me hipnotizan cuando me miran. Tal vez por su sonrisa. Esa sonrisa que me hace reír pase lo que pase y que me encanta verla. Por sus pequeñas manías. Esas que tanto me desquician y que a la vez me gustan tanto de él, porque son suyas. Sus brazos. Esos brazos que desearía que me abrazasen a cada hora. A cada minuto. A cada segundo, porque siempre estan preparados para mí. Sus obsesiones. Aquellas por las que no vive y tanto coraje me dan. Me gusta por su seguridad. Esa que me transmite con solo pensarlo. Por cómo camina. Por ser distinto de los demás. Por no dejarse influenciar y ser siempre él mismo. Porque con su simple hola, hace que se me pongan los pelos de punta y los nervios me coman viva. Realmente no sé por qué lo quiero como lo quiero. Pero si fuese necesario, lo gritaría a cada persona que vive en este planeta, porque sin él ya no puedo vivir, no puedo estar en un mundo donde él me falte, donde él no este conmigo. Le necesito siempre.

Estoy un poco perdida,

y el dolor y el alcohol no me han ayudado demasiado.

Fuck.


Fuera de mi ventana sólo veo coches veloces, motos alocadas, que dejan el tráfico atrás. He aprendido una pequeña verdad, el mundo te quiere rápido para que llegues a tiempo. Te quiere veloz para recordar sólo el sonido de tus pasos y es por eso que cuando te acuerdas de que no vas a ningún lado aceleras.

21 de diciembre de 2011

I need you with me here, now.


No importa el qué dirán, ni si el día está soleado o nublado, no importa si voy maquillada o no, no importa si es Martes o Sábado, ni si el sol está fuera o ya nos dejó solos, sólo importamos él y yo.

No me dejes decir más tonterías y cállame con un beso,

porque si no lo haces tú, seré yo quién lo haga.

Live the life.


Sé que la vida es difícil, y sé que te puedes encontrar muchos baches. A veces, esos baches parecen ser lo peor que te haya pasado en esta vida, pero tienes que saber que todo sigue, por una equivocación no se acaba el mundo ni mucho menos. También tienes que saber que todo acaba, ningún tren se queda en la estación, todos parten. Que todo puede pasar y que "nunca" jamás es para siempre. Que en esta vida todo vale y que no se puede dar un paso hacia detrás ni intentar subir dos escalones de una sola vez. La vida no es un juego, pero hay que vivirla a lo grande.

Tres metros sobre el cielo.

+ Soy feliz. Jamás me he sentido tan bien, ¿y tú?
- ¿Yo? Estoy de maravilla.
+ ¿Hasta el punto de tocar el cielo con un dedo?
- No, así no.
+ ¿Ah, no?
- Mucho más. Al menos tres metros sobre el cielo.
-

Se puede decir más fuerte,

pero no más claro.

Creer en lo imperfecto.


Buenas tardes. Bienvenido a la puta realidad. Aquí nunca habrá vuelta atrás. Si te equivocas, no hay forma de retroceder en el tiempo. Ese segundo en el que fallaste, no volverá a surgir. Ni ese minuto, ni ese día se repetirán. Aquí, un "Game over" no incluye un "Reintentar". Aquí, la mayoría de finales no son felices. Aquí, si te arrepientes, no hay un "Salir sin guardar". Pero, ¿qué es la vida sin errores? Lo perfecto existe porque la imperfección siempre estará ahí.

Sigue adelante.


No se trata de ir por la vida con una sonrisa de oreja a oreja para demostrar que eres feliz, se trata de reír sin darte cuenta, de soñar despierta y no acordarte después, de jugar con fuego, quemarte, y aun así reír, porque es lo único que puedes hacer, esa sonrisa que se convierte en carcajada en menos de un segundo, y que más tarde, llegará a formar parte de esos momentos irrepetibles que componen tu felicidad.

Quiero. Puedo.

Quiero salir por la calle en pijama. Quiero correr en chandal por la calle más pija de Paris. Quiero pagar en los bares con billetes del monopoli. Quiero llevar camisetas cortas y que se me vea el ombligo. Quiero comer toneladas de chocolate y no engordar. Quiero que siempre sea verano. Quiero volar. Quiero hacer enormes castillos de arena. Quiero tener una bandera de Inglaterra y correr por la calle con ella. Quiero reirme sin cesar. Quiero volverme loca. Quiero comerte la boca, los brazos, las piernas. Quiero comerto entero. Quiero besar tus labios. Quiero que me agarres el culo y que yo intente apartar la mano, pero no pueda hacerlo. Quiero irme de compras a todas horas. Quiero cumplir mis sueños. Quiero que tú cumplas los tuyos a mi lado. Quiero que los problemas tengan soluciones. Te Quiero a tí. A tus manías y a tus virtudes. Quiero que me hagas feliz, quiero que me hagas cosquilllas. Quiero que me hagas el amor. Quiero ver el mundo de colorines.

Únicas, especiales, imprescindibles.

Quiero fotografiar mil y una sonrisas.

Jovenes eternamente.


Si tú quisieras vivir conmigo para siempre…

El destino nos ha unido por alguna razón.


Gracias por hacerme agachar la cabeza cuando me sonries, por hacer que tenga que mover el pie al estilo enamorada cuando hablo contigo, por obligarme a apartar la mirada de la tuya, por recordar cada beso como un motivo para levantarme, por esos mensajes de: los días se me hacen largos sin ti, por esos días de pizza y peli, por tus susurros que me hacen estremecer, por sentirme diosa, princesa y porcelana solo con rozarme, por esos grandes momentos de pasión, por esa sonrisa tuya en medio de un beso, por esos abrazos de los que jamás me soltaría, por cuidarme siempre, por defenderme, respetarme, simplemente, gracias por haber nacido.

Que más dá lo que digan.

Sí, yo también soy de esas que ponen una pelicula triste cuándo estoy mal, o de esas que no saben desahogarse, o que lo hacen sin límite, pero ¿sabes? no me importa.

Una gran amiga, y no una cualquiera, sino una especial.


No, nunca me he parado a pensar qué sería yo sin ella, prefiero no pensarlo, porque nunca la dejare ir, ella es lo mejor que tengo en la vida y no me arriesgaría a perderla por nada del mundo.





Verte sonreir, el tesoro más preciado.


El secreto de la vida está en no arrepentirse de nada y afrontar todo con una sonrisa.

No más reglas.


Chanclas en paracaídas, deportivas en una boda, botas en verano, converses en la piscina, tacones en bicicleta, ¿y por qué no? La mejor de las reglas es que no hay reglas.

Mi trozo de cielo.


Por pedir, pido veinticuatro horas a tu lado en las que nos de tiempo a todo menos a perder el tiempo. Por pedir, pido que me baste ese día para convencerte de querer estar conmigo el resto de tus días. Por pedir, pido y preciso que exista un momento, en el que se te escape un beso cuando tú menos te lo esperes, y cuando más lo lleve esperando yo. Me pido entonces tus dedos acariciando mi brazo, y mis cosquillas jugando al escondite con ellos. Por pedir, pido dar un paseo al mismo paso, frenarnos en seco de repente, y notar como me abrazas. Pido, mientras caminamos por cualquier calle, llevarte y traerte al contarte una estupidez, agarrando con mi mano tu brazo, y después, en un intento por no dejarme ir, me hagas perder todo menos la sonrisa.

19 de diciembre de 2011

Quererte se te queda pequeño.


Tú me has hecho reír cuando creía que ya no podía, me has ayudado a hacer cosas que ni me imaginaba que sería capaz de hacer. Siempre has estado a mi lado, me has hecho enfadar, y siempre lo arreglas con un abrazo. Me has enseñado que no todo es como se ve. Me has hecho abrir los ojos para ver que la gente no es como yo creo, que puede que yo esté pensando algo, pero en realidad no es así, lo único que yo quiero verlo así, intentas explicármelo una y otra vez, pero nunca te hago caso. Hasta que al final todo sale a la cara, pero tú estás a mi lado, para volver a hacerme sonreír, para ayudarme a olvidarlo, aunque cueste mucho; no te importa que no te haya hecho caso, sabes que soy como una niña pequeña, que no quiere ponerse el casco para subirse a la bici, y hasta que no cae y se hace daño, no lo entiende. Me escuchas cuando necesito hablar, cuando no sé qué hacer, cuando necesito tu opinión, cuando me enfado con alguien. Me comprendes mejor que nadie, y por eso te quiero tanto…